¿Cuánta energía has consumido hoy?

Te invito a cerrar los ojos unos instantes o a dejar la mirada perdida y respirar profundamente. Imagina por un momento el inicio de tu día: el sonido del despertador, la luz que enciendes al levantarte, el agua caliente de la ducha, el café que preparas o el desayuno que calientas.

Piensa en cada gesto cotidiano, en las pantallas que has encendido, en los trayectos realizados, en el movimiento constante de la ciudad a tu alrededor…

Recorre mentalmente, paso a paso, desde el primer momento hasta este preciso instante en el que te dispones a participar en este taller. Ahora, pregúntate: ¿algo de lo que has hecho lo has hecho sin energía?