¿Qué son las OTC?

Las Oficinas de Transformación Comunitaria (OTCs) son espacios concebidos para facilitar la transición energética desde una perspectiva local, inclusiva y participativa. Pueden ser tanto espacios físicos —ubicados en municipios, centros cívicos o cooperativas— como entornos virtuales accesibles a través de plataformas digitales, redes sociales o aulas virtuales. Algunas OTCs combinan ambos formatos para garantizar una mayor accesibilidad y cercanía con la población.

Estas oficinas pueden surgir a partir de estructuras ya existentes o crearse desde cero, siempre que cuenten con los recursos técnicos, humanos y materiales necesarios para cumplir su función. Esto incluye personal con formación en energía, participación comunitaria, derecho, economía social y comunicación, así como herramientas digitales, materiales pedagógicos y canales de atención directa.

Su misión principal es acompañar a la población, pymes y entidades locales en el proceso de creación y consolidación de Comunidades Energéticas  (CEs). Para ello, desarrollan dos líneas de trabajo fundamentales:

Difusión y sensibilización:
Las OTCs informan sobre qué son las comunidades energéticas, cómo funcionan, qué beneficios aportan y por qué son clave en el cambio de modelo energético. Utilizan para ello charlas, talleres, materiales divulgativos, campañas en redes sociales y encuentros participativos. Esta labor es esencial para generar conciencia, motivación y confianza en el proceso.

Asesoramiento y acompañamiento:
Más allá de informar, las OTCs ofrecen un acompañamiento técnico, jurídico y social a los grupos motores que desean impulsar una comunidad energética. Esto incluye desde el análisis del potencial energético del territorio, la elección de la forma jurídica más adecuada, la búsqueda de financiación, hasta la dinamización de procesos participativos y la elaboración de estatutos o acuerdos de reparto.

Una de las características más importantes de las OTCs es que permiten impulsar comunidades energéticas sin necesidad de constituirse inicialmente como una persona jurídica independiente. Esto reduce barreras de entrada y facilita que colectivos informales, asociaciones vecinales o grupos de personas interesadas puedan comenzar a organizarse, aprender y tomar decisiones colectivas antes de formalizar su estructura legal.

En definitiva, las OTCs son herramientas clave para democratizar la energía, empoderar a la población y construir un modelo energético más justo, descentralizado y conectado con las necesidades reales del territorio.